Más que en elogios protocolares o interesados las autoridades deben mirar más allá de lo aparente respecto al clima económico y social. Eso de que la corrupción sea un tema recurrente en evaluaciones y declaraciones de figuras internacionales deja mucho que desear. No se puede tapar el sol con un dedo sobre una percepción que, sin duda, empaña la imagen de la nación. La directora del Banco Mundial, Sri Mulyani Indrawati, acaba de poner el dedo en la llaga al declarar que la corrupción es uno de los problemas que más daño hace en la calificación de competitividad de República Dominicana. Si el Gobierno entiende que no es así, entonces debe esforzarse, con acciones concretas, para eliminar la nefasta percepción. Pero antes que Mulyani Indrawati ya el Foro Económico Mundial había citada la corrupción y la falta de transparencia entre los problemas que más perjudican el desarrollo de este país. Al citar la transparencia en el proceso de compras y contrataciones públicas, es obvio que la funcionaria habló con conocimiento de causa.
