Al nuevo ministro de las Fuerzas Armadas, almirante Sigfrido Pared Pérez, le aguarda la tarea de aplicar una nueva Ley Orgánica, pendiente de aprobación en la Cámara de Diputados, que transforma de raíz a los institutos castrenses. Para empezar, ese estatuto dispone reducir en un periodo de seis años, de 400 generales que actualmente tienen los institutos armados, a sólo 40. Se establece que el Ejército solo dispondrá de 20 generales, en tanto que la Marina y Fuerza Aérea sólo tendrían diez, por lo que habría que acelerar la puesta en retiro cada año de decenas de altos oficiales hasta alcanzar la suma de 360 generales pensionados. El proyecto de segura conversión en ley también aborda el tema de los ascensos y del nuevo rol de las Fuerzas Armadas como garante de la soberanía nacional y aliado del desarrollo. En esa pieza se dispone también el cambio de nombre de la Marina de Guerra por el de Armada Dominicana y el del Ejército Nacional por el de Ejército Dominicano. No hay dudas que el almirante Pared Pérez, quien ha desempeñado en otra oportunidad la función de ministro de las Fuerzas Armadas, tiene una tarea ciclópea por delante.

