Niños con síntomas de fiebre, gripe y otras afecciones respiratorias abarrotan los principales hospitales públicos. La voz de alerta sobre el brote la ha dado la epidemióloga Ana Cecín, del hospital Francisco Moscoso Puello. Antes, otros especialistas habían advertido sobre las enfermedades a raíz de los aguaceros provocados por la tormenta Chantal.
Lo que hace suponer que no se tomaron todas las previsiones para evitar los brotes epidémicos que afectan a amplios sectores, sobre todo a niños.
La prensa da cuenta de que en un recorrido por diferentes hospitales de la ciudad se observaron pacientes hasta en los pasillos con afecciones respiratorias, fiebre y tos. Sobra señalar que los brotes vuelven a cuestionar el sistema de salud, sobre todo en lo que respecta a la prevención.
Ante el hecho consumado, procede, sin embargo, que se enfrente sin la menor dilación el drama sanitario que representan las afecciones respiratorias. Y por supuesto buscar la forma de que el cuadro no vuelva a repetirse, sin importar los recursos que demande para prevenirse. Es cuestión de salud. Y salud es vida.
