La verdad
La jefa de la delegación de la Unión Europea, Irene Horejs, ha ofrecido la mejor versión que describe la naturaleza del diferendo Haití-República Dominicana causado por la veda a las importaciones dominicanas de pollo y huevo. En declaraciones a Diario Libre, la embajadora Horejs afirma que medidas como las adoptadas por Haití deben ser notificadas previamente y dar tiempo a la nación afectada para hacer los cambios requeridos. En buen lenguaje, la funcionaria de la Unión Europea ha dicho que Haití no cumplió con requisitos elementales al momento de prohibir unilateralmente las importaciones de pollo y huevo de origen dominicano. Tal parece que el ámbito del Acuerdo de Asociación Económica con la Unión Europea, del que ambas naciones son signatarias, constituye el mejor escenario para negociar una salida a un diferendo provocado por Haití. Tiene razón la funcionaria al afirmar que es preferible llegar a una solución negociada, antes de comenzar un proceso de demanda por ante la Organización Mundial de Comercio, que tardaría años. La verdad es que Haití, al vedar el ingreso a su territorio de pollo y huevo desde República Dominicana, violó normativas internacionales sobre comercio.
