Las ayudas por unos 2,300 millones de pesos sin soportes que según una auditoría de la Cámara d Cuentas realizó el senador Julio César Valentín cuando era presidente de la Cámara de Diputados lo menos que ameritan es una investigación. Es una ofensa el silencio observado por quienes están llamados a aclarar las donaciones de senador del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) por Santiago.
El monto de las supuestas ayudas, que cuestionan la función legislativa y que Valentín habría erogado entre 2006 -09, es de por sí un escándalo. Pero peor todavía que se realizaran sin soportes que las sustentaran. La Cámara de Cuentas hace constar que las ayudas no forman parte del infame capítulo de que disfrutan los congresistas con ese propósito.
El presidente del Senado y secretario general del PLD, Reinaldo Pared Pérez, sostiene la tesis de que el político que no reparte puede darse por sepultado, porque no va para ningún lado. Ese criterio no legaliza que se repartan los recursos públicos como si fueran propios, sin ningún tipo de consecuencias. Aunque el responsable, como en el caso de Valentín, sea un colega y compañero de partido.
