Diferentes incidentes ocurridos estos días vuelven a tornar preocupantes las relaciones domínico-haitianas. En Barahona y Tamayo residentes y estudiantes haitianos fueron atacados a tiros y pedradas por dominicanos que les atribuían ser portadores de la epidemia del cólera. Aunque no fuera en respuesta a la agresión, haitianos enfurecidos por el cierre del mercado binacional de Dajabón impidieron que patanas y camiones cargados de alimentos penetraran a su territorio desde República Dominicana. Por el malestar que ha caracterizado las relaciones entre los dos países los incidentes no pueden verse como casos aislados. Ameritan la intervención urgente de las autoridades de ambos países. Los dominicanos que atacaron a los estudiantes haitianos en Barahona tienen que responder por sus hechos. Pero tampoco se puede consentir que en protesta por el cierre del mercado binacional los haitianos tengan que agredir a transportistas y comerciantes dominicanos. No actuar es alimentar la tensión que ha existido entre los dos países.

