No deja crear muchas expectativas el encuentro con los partidos políticos convocados por el presidente de la Junta Central Electoral (JCE) para discutir una salida a la crisis en el centro de cómputos del organismo. ¿Qué puede pasar si no se obtiene consenso en torno a la propuesta del titular de la JCE, Roberto Rosario, de crear una gerencia de informática dirigida por Franklin Frías y que los partidos designen dos subdirectores? Sin el consenso de los partidos Revolucionario Dominicano (PRD) y de la Liberación Dominicana (PLD), que a propósito tienen posiciones encontradas, será difícil superar el impasse. Nadie, por más que trate de hacerse el tonto, es ajeno al impacto del conflicto en el actual proceso electoral. A Rosario hay que reconocerle su empeño en encontrar una salida institucional y unánime a una crisis que ha propiciado las más variadas conjeturas. Pero la decisión final no está en sus manos. Y ni siquiera en la de los partidos independientes que compiten en el proceso con candidatos propios. Está en manos del PLD y del PRD.
