Infierno
Una España sacudida por una crisis económica sin precedentes, por mayúsculo escándalo de corrupción (caso Bárcenas) y por una tragedia ferroviaria, afronta hoy el reclamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) de bajar los sueldos en un 10 por ciento, sin importar que el desempleo ronda ya el 26 por ciento, equivalente a más de siete millones de cesanteados. Como si fuera poco, el Fondo también recomienda reducir lo que denomina gastos en pensiones, sanidad y educación y, para colmo, afirma que la recuperación de la economía española será lenta y penosa hasta 2018.
Ese gendarme también pronostica que el Gobierno incumplirá sus previsiones de déficit y de deuda, algo así como que se hundirá aún más en el infierno. Además de exigir que reduzcan los salarios, el FMI pide que aumenten el Impuesto al Valor Agregado (IVA), lo que significa un incremento sobre los precios de alimentos y bienes de primera necesidad. El Fondo cree que si se masacra todavía más a los españoles se impulsaría el crecimiento, se reducirían el déficit y el desempleo. Sólo hay que preguntar, si hay en el mundo quien aguante la redición del infierno de Dante.
