Profilaxis
La intervención de la dotación de Higüey y la detención de 24 agentes, entre los que figuran dos oficiales subalternos y cinco suboficiales, es otra auspiciosa señal del saneamiento por el cual han sido cancelados, puestos en retiro y sometidos a la justicia más de 200 uniformados bajo la gestión Manuel Castro Castillo como jefe de la Policía.
La última decisión, basada en supuestas relaciones amistosas de los agentes con distribuidores callejeros de drogas, acredita la profilaxis emprendida por Castro Castillo para restaurar la imagen del cuerpo y ganarse la plena confianza de la sociedad.
Una Policía contaminada, aunque sea mínimamente en comparación con otros entes públicos, no puede cumplir con eficiencia su misión de garantizar el orden público y preservar la seguridad ciudadana. Con las palmarias demostraciones de que no tolerará corrupción ni abusos en las filas policiales, Castro Castillo se merecedor del total respaldo de la población en la desafiante batalla contra la criminalidad y la delincuencia. Ha comenzado por donde tenía que comenzar: por dentro.

