Malestar
En una conferencia ante la Cámara Americana de Comercio, el representante del Banco Mundial, McDonald Benjamin, aportó un dato que invita a pensar fríamente sobre el calado de la corrupción. Tanto por la vergüenza como por los efectos en las políticas para mejorar las condiciones de vida que tiene el canceroso problema.
Según el funcionario, la frecuencia de los sobornos y los desvíos presupuestarios son más altos en República Dominicana que en el resto de América Latina. En otras palabras, que este es el país más corrupto de la región. Todos saben que existe una relación entre corrupción, economía y pobreza, pero en boca de una autoridad como el representante del Banco Mundial el malestar toma una mayor dimensión.
Sin duda un alerta, sobre todo en una etapa en que la competitividad es fundamental para los mercados y en que la corrupción se tipifica como un impuesto regresivo. El señalamiento del experto es para que las autoridades vean con toda claridad la imagen que se tiene del país en materia de sobornos y desvíos de recursos presupuestarios: la peor de la
