Crímenes
La muerte el viernes en la tarde en Los Alcarrizos de un ciudadano holandés durante un asalto hilvana una inquietante cadena de asesinatos en los primeros días del año. Con Antonius Adrianius Swerts son tres las víctimas mortales de una criminalidad que ha vuelto a sonar la alarma. El primero fue el ciudadano suizo Peter Walter Muller, quien fue abatido por tres desconocidos en el parqueo del restaurante Red Grill, en la avenida Lope de Vega a esquina Max Henríquez Ureña, de Piantini.
La Policía, en un gesto de eficiencia, informó que los presuntos victimarios de Muller fueron detenidos. El jueves, en Santiago, el taxista Elysaul Payams Fernández, de 23 años, fue ultimado y su cadáver lanzado a un basurero por cuatro personas que abordaron su vehículo como pasajeros. Uno de los presuntos victimarios fue abatido por la Policía en un intercambio de disparos. Ahora se agrega el homicidio del holandés.
Por más eficiencia que presuma el jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, los crímenes indican que la criminalidad y la delincuencia desafían la seguridad.

