Lecciones
De las 33 muertes que se registraron en Semana Santa, 29 ocurrieron en accidentes de tránsito. Por ahora el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) se ha limitado a dar cuenta de las estadísticas. Sin embargo, el elevado número de muertos y heridos en problemas de tránsito es para realizar una investigación seria a fin de establecer las causas. Y por supuesto también responsabilidades.
Es posible que los accidentes se debieran a fallas humanas, causadas porque los conductores estuvieran pasados de tragos; por desperfectos mecánicos de los vehículos, incluidos neumáticos en mal estado, o por deterioro o falta de señalización de algunos tramos.
En todos los casos las autoridades tienen algún tipo de responsabilidad, habida cuenta de que, entre las medidas de prevención, no cumplieron a cabalidad con la supervisión. Reclamar una investigación y perder el tiempo es la misma cosa. Pero el luctuoso balance debe servir por lo menos de lección a las autoridades sobre la necesidad de más rigor en la supervisión del tráfico tanto en Semana Santa como en cualquier otro día.

