Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

“Locura”
El 9-1-1 es una saludable iniciativa. Pero con su implementación deben evitarse más centralizaciones de poder, que no han sido la mejor respuesta para hacer más eficientes los servicios públicos. Quien mucho abarca poco aprieta, dice un viejo refrán que el Gobierno debe ponderar en su propósito de asumir el control de los cuerpos de bomberos. El alcalde del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, definió las pretensiones como una locura.

Antes que integrar los cuerpos a una entidad nacional para responder al auspicioso mecanismo de 9-1-1, en lo que debería pensarse es en fortalecerlos, proporcionándoles a las alcadías los recursos que por lo menos consigna la ley 166-03.

Para reforzar su rechazo a las pretensiones del Gobierno, Salcedo pone de ejemplo el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, que según él con un cuartel general y 13 estaciones nada tiene que envidiar a los de cualquier otro país. La reacción del alcalde es digna de tomarse en cuenta para evitar innecesarias centralizaciones de poder que no garantizan un mejor servicio.

El Nacional

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