Ocaña
El arquitecto Antonio Ocaña, quien falleció el sábado a los 92 años de edad, era, por su prestigio, una figura emblemática de la vida política. Pero también un profesional que diseñó y construyó edificios públicos y otras obras en el sector privado. Como arquitecto y político dejó huellas palpables en la sociedad. Su estrecha amistad con el profesor Juan Bosch le confirió protagonismo en importantes acontecimientos políticos. Formó parte de los frustrados Bloque de la Dignidad Nacional y del Acuerdo de Santiago, que fueron creados para enfrentar el continuismo en el poder del entonces presidente Joaquín Balaguer. Fue un aliado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), pero en 2004 se opuso públicamente a la candidatura de Leonel Fernández y de paso rompió sus vínculos con la organización. Tras desempeñarse como embajador en Venezuela y Alemania, y cónsul en Tokio, desde hace años estaba retirado del quehacer político. Ocaña había nacido en Cádiz, España, en 1922, pero desde muy joven se radicó en el país. Paz a sus restos.

