Alarmante
Dispara las alarmas la revelación del procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, en el sentido de que la mayoría de los delitos son cometidos por jóvenes con edades entre 18 y 21 años. Cualesquiera sean las razones, el drama es perturbador. Al aportar el dato, Domínguez Brito citó que el móvil de los delitos cometidos por jóvenes “es casi siempre para el consumo principalmente de drogas o para mantener un estatus que no les corresponde”.
Si es así, las autoridades han debido contar con una estrategia para perseguir con más drasticidad la drogadicción, así como para fomentar, predicando con ejemplo, valores en la población. Al margen de cuán preocupante sea el drama de una juventud que ni trabaja ni estudia.
Y por lo tanto es presa fácil para ser ganada por la criminalidad y la delincuencia para satisfacer cualquier tipo de necesidad. Las autoridades deben ser las más preocupadas por el cuadro que acaba de exponer Domínguez Brito sobre el predominio prácticamente de adolescentes en la mayoría de los delitos que se cometen en el país.

