Minería
Desde que asumió como ministro de Energía y Minas, Pelegrín Castillo planteó la necesidad de consensuar una política minera. Y con ese propósito dijo que se proponía reunirse con todos los sectores que pudieran aportar algún elemento. Por la trascendencia de la minería cabe esperar que se preste atención a su observación en el sentido de que es esencial e impostergable que el Estado defina, por ejemplo, cómo invertirá los recursos de la explotación de los recursos naturales.
Hay que tomar bien el hilo a esa política minera que plantea uno de los pocos funcionarios que ha apelado al consenso sobre la explotación e inversión de los recursos provenientes de la actividad minera.
Para despejar cualquier obstáculo es significativa su aclaración de que no se opone a que se regule ni fiscalice con altos estándares internacionales a las empresas mineras en lo relativo a la protección del medio ambiente. Ambientalistas y todos los interesados en la minería deben sopesar la propuesta del funcionario. A menos que se quiera continuar con el mismo alboroto.

