Después de Estados Unidos negar protección temporaria a unos cuantos haitianos indocumentados, más injusto se hace pedir a República Dominicana que acoja inmigraciones masivas de vecinos. Con todo y su gran crisis Estados Unidos está en mejores condiciones y tiene más capacidad que República Dominicana para proteger a los indocumentados haitianos. Su colaboración, que el secretario de Seguridad Interna Michael Chertoff expresa como si fuera un gran gesto, se ha limitado a aplazar las deportaciones desde el 19 de diciembre a la fecha, así como a alguna ayuda humanitaria. Sin embargo, el Gobierno se ha negado rotundamente a acoger aunque sea por tiempo limitado, como propuso el presidente haitiano René Preval, a inmigrantes de países que sufren conflictos armados o desastres ambientales. Haití ha sido víctima de severos huracanes que han causado cientos de muertos, miles de desplazados y cuantiosos daños materiales. La gran diferencia con República Dominicana es que ésta, aunque quiera, no puede cargar con el fardo de la inmigración haitiana.

