Ofensiva
Tras perder las elecciones legislativas, el presidente Barack Obama ha retomado la ofensiva sobre el convulso problema migratorio. El vicepresidente Joe Biden acaba de anunciar que en diciembre se ejecutará un programa para otorgar refugio o admitir condicionalmente a menores de 21 años de Guatemala, Honduras y El Salvador, cuyos padres residan legalmente en Estados Unidos. Se trata de un compromiso que había anunciado el gobernante, cualesquiera fueran los resultados de las votaciones legislativas.
Pero con el control de ambas cámaras por los republicanos, el programa migratorio de Obama crea muchas conjeturas. De hecho, la oposición ha evidenciado su disposición de cerrar el paso ante cualquier iniciativa que pueda convertirse en un triunfo para el mandatario y, por ende, para los demócratas. El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, ha advertido que en la cuestión migratoria la Casa Blanca “está jugando con fuego, y cuando uno juega con fuego, puede quemarse”. Si quiere pasar la iniciativa, Obama tendrá que emplearse a fondo.

