Malestar
Al presidente Barack Obama la piña se le pone más agria con los disturbios raciales que han rebrotado en Ferguson, Misuri, tras la absolución por un jurado de un policía blanco que mató en agosto en un altercado a un joven negro de 18 años. Obama ya tenía bastantes problemas internos y externos antes que se iniciaran las candentes protestas tras conocerse la absolución del agente Darrel Wilson, de 28 años, acusado de matar de 12 disparos al afroamericano Michel Brown. El jurado, integrado en su mayoría por blancos y que durante tres meses interrogó a más de 60 personas, definió el suceso como una tragedia. Pero adujo que hubo homicidio. La violencia racial, que ha dejado más de 60 detenidos y varios heridos, refleja el malestar que todavía cunde en la sociedad norteamericana. Lo reconoce hasta las Naciones Unidas con la preocupación por los muchos jóvenes negros que mueren a manos de agentes policiales blancos. Por su componente los sucesos constituyen un trago amargo para un Gobierno acosado por otros variados conflictos.

