Caso Dican
El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, ha utilizado el escándalo de corrupción en la Dirección Central Antinarcóticos (Dican) para abogar por una reforma integral o un cambio real en la Policía. El caso, como señala, constituye «un hecho grave y serio, que requiere la mayor de las sanciones”. Pero como en el escándalo hay involucrados fiscales adjuntos, es obvio que también tiene que contemplarse una revisión del método para nombrar funcionarios judiciales, además de una más estricta supervisión.
Por la jerarquía los representantes de la Procuraduría tienen más responsabilidad que los agentes policiales en el caso Dican.
Y un detalle que en modo alguno puede obviarse es que fue el jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, quien, en una muestra de responsabilidad, solicitó la investigación. En ese sentido no ha habido encubrimiento. Por supuesto que la Policía tendrá que ser más rigurosa al reclutar sus agentes, pero con la implicación en el escándalo de fiscales adjuntos, también tiene que serlo el Ministerio Público.

