Inquietud
El rector de la Universidad Iberoamericana (Unibe), Julio Amado Castaños Guzmán, ha presentado un diagnóstico inquietante sobre las residencias médicas. Por su formación y larga experiencia en el campo de la salud el cuadro descrito por Castaños Guzmán representa, más que un simple signo de alerta, un sonoro llamado a las autoridades en torno a la preparación de especialistas. Dice el médico y académico que las deficiencias en los programas ameritan la intervención del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) y del Consejo Nacional de Residencias Médicas.
Tan grave es la situación que para el educador el conflicto que ha surgido entre los residentes y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) puede convertirse en una caja de Pandora que saque a flote todas las deficiencias, no solo en cuanto a gestión, sino de calidad educativa y de la propia pertinencia de los programas. En el diagnóstico hay un punto que genera inquietud: los problemas que tienen que ver con la deficiente formación de los especialistas. No es solo el costo.

