Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

No basta
Sin hablar siquiera de un plan de trabajo, el jefe de la Policía, Nelson Peguero Paredes, ha pedido a la población que tenga confianza en el cuerpo. Confianza ¿a cambio de qué? Peguero Paredes debe reflexionar sobre su propia propuesta. Al margen de que la confianza no se pide, se gana.

La desconfianza en la Policía no es un fenómeno exclusivo del cuerpo. Pero la presencia de agentes en casos criminales y delictivos resulta más visible que cualquier violación de normas institucionales. Además de no cumplir a cabalidad con su función de preservar el orden público y la tranquilidad ciudadana. Si Peguero Paredes quiere que se confíe en la Policía tendrá que comenzar por mejorar la imagen del cuerpo.

Y eso se logra a base de un trabajo arduo y sostenido, no a través de una simple proclama. Si la Policía hubiera cumplido con su rol su comandante ni siquiera tuviera que reclamar una confianza que hoy se regatea. E incluso fuera catalogado como un acto aislado el hecho de que uno que otro agente participara en uno que otro acto criminal.

El Nacional

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