Realidad
Las plantas a carbón, que nunca las han tenido todas consigo, constituyen una realidad. El desembolso de 200 millones de dólares de un empréstito de 632 con bancos europeos es otra prueba que pasa el proyecto. Significa que se ha cumplido con todos los requisitos medioambientales que establece el Banco Mundial. Para que se efectuaran los desembolsos hubo que validar auditorías efectuadas por especialistas de las entidades financieras sobre configuración de equipos, emisiones y otros parámetros internacionales.
Pero avanzada en más de un 50%, lo único que queda es concluir una obra que está llamada a aportar 720 megavatios al sistema eléctrico.
A estas alturas no es para discutirse lo que ha debido hacerse, sino progresar en la instalación de las plantas. Más cuando según el vicepresidente de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Jiménez Bichara, el proceso avanza conforme al cronograma. Es harina de otro costal si en lugar de carbón las plantas debieron construirse a base de gas natural. La realidad es otra.

