Por más concentradas que puedan estar las autoridades en la cumbre convocada para el 28, merece algún tipo de atención la sola posibilidad de que en las próximas dos semanas puedan perderse de 12 mil a 15 mil puestos de trabajo en empresas de zonas francas. Y más cuando cuando de la firma PTX, de un parque industrial de Santiago, ya han sido despedidos unos 1,500 trabajadores por la falta de competitividad y la depreciación del peso. A esas causas se atribuye la crisis que alegan los empresarios de zonas francas, pero a las que el Gobierno no ha dado, aparentemente, mayor importancia. Esto así, porque dirigentes empresariales habían advertido que en los primeros dos meses de este año habría cancelaciones masivas de no tomarse medidas para tornar más competitivo un sector de mucha incidencia en la economía. Que las empresas opten por otros destinos, específicamente en Centroamérica, indica que su problema se relaciona con las reglas de juego en el país. Más desempleo en momentos como los actuales es preocupante.

