Expectativa
Lo vulnerable del clima político haitiano torna impredecible el acuerdo promovido por el presidente saliente Michel Martelly para garantizar la gobernabilidad. Con las dificultades que ha tenido la nación para consensuar un Gobierno provisional, por ahora solo caben las expectativas. La oposición ha planteado que la jefatura de la nación sea asumida por el presidente de la Suprema Corte de Justicia, dado que Haití tampoco cuenta con primer ministro.
Al dejar la presidencia, Martelly llamó a la unidad para enfrentar las dificultades de una nación sumida en una crisis que ha impedido la celebración de una segunda vuelta. En virtud del pacto el Congreso deberá elegir su sucesor en los próximos días. Pero con un panorama tan enrevesado prima la incertidumbre.
Las riendas del Estado estarán en manos del presidente de la Cámara de Diputados. El pacto incluye la convocatoria de elecciones para el 24 de abril. Pero con lo volátil que es la atmósfera política haitiana las perspectivas, en una nación más dada a la violencia que el diálogo, son realmente inciertas.

