Presiones
Al confirmar que recibió presiones de la embajada de Estados Unidos por la organización del proceso de las elecciones, que incluyeron amenaza de suspensión de visado para él y sus familiares, el presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, ha planteado problemas muy graves. Aunque no explicó las causas de las presiones, pero de ser como ha indicado, se trata de una injerencia en asuntos internos que tienen que aclararse.
El incidente no es para minimizarlo con calificativos como un exabrupto “que ya se superó”.
Se sabe que Washington ha insistido en la acreditación en el proceso de 26 observadores, que la JCE ha rehusado.
La revelación de Rosario, sobre la cual en algún momento se especuló, es en extremo comprometedora, por lo que no se puede ver como un incidente pasajero. Para despejar cualquier duda la embajada estadounidense debe aclarar con lujo de detalles en qué consistió y las circunstancias que habrían motivado la presión no sólo a la JCE como institución, sino a toda la sociedad dominicana.

