Inquietud
Como muchos otros crímenes, el asesinato del regidor Catalino Sánchez constituye un desafío para la Policía. La forma en que ocurrió el suceso sugiere que el edil, definido como un hombre tranquilo y solidario, fue víctima de una sentencia de muerte.
No deja de plantear conjeturas la versión de que el asesino saltó una pared para entrar a la residencia donde Sánchez jugaba dominó, en el sector Los Prados, de San Luis, y dispararle, como si se tratara de un ajuste de cuenta, tras indicarle a un compadre de la víctima que se hiciera un lado porque el asunto no era con él.
En la vivienda reside una hermana del fenecido regidor.
Los homicidas se desplazaban en dos motocicletas. Familiares, vecinos y regidores de diferentes partidos políticos están horrorizados con el suceso ocurrido el jueves.
Además de regidor de Santo Domingo Este por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Sánchez, de 67 años, había sido administrador de los Comedores Económicos y combatiente constitucionalista. Un crimen que ha generado tanta conmoción debe aclararse sin la menor pizca de duda.

