¿Mensaje?
El ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, fue tan preciso, que sus consideraciones sobre la evaluación de los miembros de la Junta Central Electoral (JCE) se han prestado a conjeturas. Por más personal que fuera no se sabe si se trató de un mensaje su opinión de que la JCE debería estar integrada por “caras nuevas”, que por demás cuenten con la suficiente credibilidad y peso ante la sociedad para desempeñar su labor con independencia.
Al margen de otras consideraciones, los requerimientos constituyen una manera de descartar al presidente de la JCE, Roberto Rosario, y los demás miembros que quieren repetir en el tribunal.
La opinión puede entenderse también como un recurso del Gobierno para desligarse de la decisión al respecto que adopte el Senado.
Como ningún otro funcionario ni dirigente peledeísta de su jerarquía había coincidido con la oposición y la sociedad civil en cuanto a que los miembros del tribunal deberían ser personas libres de cualquier sospecha o cuestionamiento, sin vínculos con partidos políticos, la suspicacia es razonable.

