Miriam Germán Brito, jues de La Primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito, en donde se conoce el juicio que se le sigue en Pedro Castillo, el exbanquero de Bancredito. El Nacional/ Archivo. Ariel Diaz. 01.07.2009
Reflexión.-
Si la magistrada Miriam Germán no reconsidera su solicitud de excluirla en el proceso contra los supuestos sobornados por el consorcio Odebrecht, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Germán Mejía, no tiene más que rechazar la petición.
Aunque advirtió que su criterio “no es influenciable” es claro que Germán Brito se adelantó a los acontecimientos al hacer la solicitud sobre la base de sus admitidos vínculos amistosos con el exministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, a quien se sindica como uno de los posibles imputados.
De la magistrada se ha criticado la decisión, pero se le han reconocido sus cualidades personales y profesionales. Es por esa trayectoria y una imagen que el vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) calificó de emblemática que se le ha pedido que revoque la solicitud para que se le excluya del proceso contra los imputados por el escándalo de Odebrecht.
Por la confianza y respeto que se han expresado, Germán Brito debe reconsiderar su solicitud. De lo contrario, que se rechace.
