Innecesario
Será muy bien intencionado el acuerdo contra la corrupción y la impunidad propuesto por el excandidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader. Pero es sabido que para perseguir esos flagelos, que por demás tanto han lastrado el desarrollo, no se necesita de ningún pacto, sino de la aplicación de las leyes.
Si la corrupción cuesta anualmente 46 mil millones de pesos, en lo que hay que insistir es en la persecución de los responsables, sin importar su jerarquía.
Podría consensuarse la independencia del Ministerio Público o la designación de un fiscal anticorrupción, que ya es diferente, y hasta necesario para revestir de mayor credibilidad la batalla contra el enriquecimiento ilícito o el uso con fines particulares de los recursos públicos. Pero es innecesario el consenso para perseguir la corrupción y la impunidad.

