Tensión
Honduras transita los umbrales del caos tras las elecciones del 26 de noviembre que otorgaron una dudosa victoria, con una ventaja de menos de un 2%, al presidente Juan Orlando Hernández. En tanto se ordenó una revisión exhaustiva de los votos, la Policía desacató el estado de sitio instaurado por el Gobierno en lo que se supera la crisis poselectoral.
La Organización de Estados Americanos (OEA), que intervino como observadora del proceso, señaló que la falta de certeza de los resultados hace necesario un proceso exhaustivo y minucioso de verificación de las boletas, que determine la existencia o no de un fraude electoral.
Más aún porque desde su punto de vista las votaciones se caracterizaron por “un cúmulo de irregularidades, errores y problemas sistémicos”.
El candidato opositor, Salvador Nasralla, insiste en que ganó y que se trata de arrebatarle la victoria a través de un fraude.

