Honduras
La proclamación del presidente Juan Orlando Hernández como ganador de las conflictivas elecciones del 26 de noviembre en Honduras no baja las tensiones, pero allana más el camino al oficialismo para retener el poder.
Obviando los cuestionamientos formulados hasta por la Organización de Estados Americanos (OEA), que frente a las irregularidades ha favorecido nuevas elecciones, las autoridades hondureñas han maniobrado para evitar un vacío de poder.
Las protestas contra el denunciado fraude contra el candidato opositor Salvador Nasralla han dejado unos 20 muertos, además de una tensa polarización social. Cuando se había contabilizado un 53% de los sufragios, Nasralla aventajaba a Hernández con más de cinco puntos.
Pero tras un apagón informático el oficialista apareció superando al opositor cuando se reanudó el conteo. Con todo, el panorama no está claro.

