Encerrona
Tal parece que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha caído en su propia trampa con la convocatoria de elecciones unilaterales y al vapor para salirse con las suyas.
No solo la oposición ha rechazado la maniobra con la que Maduro busca revestir de un velo democrático su ejercicio en el poder, sino la comunidad internacional.
El Grupo de Lima, que integran los 14 principales países de la región, denunció los comicios como una farsa, además de advertir que el mandatario venezolano no sería grato en la Cumbre de las Américas.
Como para agregar más leña a la hoguera, el diputado opositor Julio Borges, principal negociador en el frustrado diálogo en República Dominicana, anunció una gira internacional para demandar que en Venezuela se celebren elecciones “libres y justas”.
Creyendo que podía salirse con las suyas con la imposición de los comicios, Maduro ha caído en su propia trampa.

