Muralla
Amén de que carecen de efectos intimidatorios, los tiempos del terror fronterizo para evitar la penetración haitiana pasaron a la historia.
La reafirmación de valores religiosos puede ser mucho más efectiva para consolidar una identidad nacional sin necesidad de conflictos ni violencia.
Dentro de esa lógica se inscribe la “frontera religiosa” que a través del remozamiento de templos católicos ha emprendido el director de Desarrollo de la Comunidad, Luis Acosta Moreta.
Sin un megáfono ha restaurado hasta ahora las iglesias de las comunidades Matayaya, Gayajayuco, Villa Anacaona, Mariano Cestero y Río Limpio, todas en la carretera Internacional, además de remozar la de Bánica, que es colonial, la de Pedro Santana y la ermita de la Virgen de Fátima.
Son obras de gran valor, que fortalecen la unidad de las comunidades alrededor de sus símbolos.

