Lección
Lo pertinente hubiera sido que el presidente del Consejo de Administración de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) no hubiera suscrito ningún documento con empresas chinas interesadas en invertir en el sector. Pero la aclaración del vicepresidente de la CDEEE, Rubén Jiménez Bichara, tiene asideros tanto lingüísticos como legales para al menos entender la marea que se ha creado con los proyectos suscritos por José Rafael Santana. El funcionario explicó que el memorándum no pasaba de un documento de intención que compromete a la CDEEE únicamente en cuanto a escuchar propuestas de inversión. Es obvio que sin un mandato del Ejecutivo ni el propio Jiménez Bichara podía atribuirse la facultad de suscribir contratos que comprometan al Estado. La aclaración es válida, pero la confusión debe servir de experiencia.

