Desarme
El director de la Policía, mayor general Ney Aldrin Bautista, también favoreció el desarme de la población civil, propuesta que inicialmente fue hecha por el ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul. La intención es buena porque las armas deben ser monopolio de las fuerzas públicas y no deben estar en manos de civiles, ya que algunos bajo el impulso irracional y otros por actos vandálicos cometen acciones de violencia. Es necesario estar claro que el desarme sólo se podrá lograr con un plan bien orquestado, que incluya prohibir el porte de armas, limitar los nuevos permisos y endurecer la legislación aumentando considerablemente las penas para los que porten armas ilegales. La tarea es ardua y difícil en una sociedad con tantos privilegios, sin embargo, la idea es buena y necesaria como parte del plan de reducir la delincuencia común y los crímenes.

