La afirmación del ex secretario de Estado Colin Powell de que Estados Unidos ha fracasado en la lucha contra el narcotráfico, por aquí se resume en que para lo que está a la vista no se necesita espejuelos. Si en lugar de disminuir el consumo se ha incrementado es porque la guerra que la Casa Blanca ha declarado al narcotráfico no ha surtido los efectos deseados. De manera que tiene toda la razón del mundo el antiguo canciller al favorecer una revisión de la política de su país contra el narco. Un dato demoledor aportado por Powell es que Estados Unidos cuenta con la tasa de encarcelamiento más elevada del mundo, alrededor de dos millones de personas, la mayoría relacionada con asuntos de drogas. Observaciones tan acreditadas deben servir a los estrategas del Pentágono para revisar una política que se ha convertido en una suerte de bumerán. Estados Unidos invierte desde hace años una fortuna en una estrategia que no ha contribuido a disminuir el tráfico ni el consumo de drogas en su población ni en ninguna parte. Es tiempo de reflexionar.

