A la dirección de Migración le ha bastado con negarlo. Pero el accidente en que murieron una misionera canadiense y otra persona ocurrido el martes próximo al peaje de la autopista 6 de Noviembre tiene implicaciones tan graves, que lo factible es una investigación exhaustiva. Si no eran inspectores de Migración los que detuvieron el minibús para verificar la identidad de cuatro jóvenes de color, como aseguran sobrevivientes, entonces ¿quiénes eran? ¿Acaso impostores? La denuncia tiene lógica, pues Migración había anunciado la incautación de los vehículos y la detención de los conductores que sean sorprendidos transportando extranjeros (haitianos) sin papeles. Los sobrevivientes declararon que cuando los inspectores verificaban la identidad de cuatro jóvenes de color, el minibús en que viajaban fue embestido por un camión cargado de cemento. Uno de los dos muertos en la colisión es la misioera Kristal Eslawiski. El giro que ahora ha tomado el suceso demanda una investigación a fondo para establecer responsabilidades.

