El plazo de dos meses para cambiar el formato de los cheques, como parte de una nueva reforma, se ha convertido en fatal. Ninguna empresa ni persona parece estar preparada para reemplazar en ese período, con el costo que también implica, los talonarios de cheques. El presidente de la Organización Nacional de Empresas Comerciales, Pedro Pérez, agregó que los usuarios tampoco conocen bien los detalles de los nuevos cheques que entrarán en vigencia a partir del 30 de abril próximo. El empresario subrayó que ni siquiera las imprentas con las que operan los bancos disponen de los nuevos formatos para procesar las solicitudes de sus clientes. Como el alerta ha sonado temprano las autoridades tienen más espacio para estudiar el problema que se ha planteado. Al menos la Federación Dominicana de Comerciantes estima que el plazo debe extenderse para dar tiempo a que se hagan los arreglos correspondientes. La propuesta es lógica, sin dejar de reconocer que el formato proporciona más seguridad al cheque como instrumento de pago.

