Los frecuentes movimientos y la posibilidad de un gran sismo ha determinado que importantes empresas comenzaran a reforzar sus plantas físicas. Se trata de una decisión que el exministro de Obras Públicas, Rafael Corominas Pepín, ha recomendado al Gobierno, principalmente en las escuelas y hospitales. Los daños que sufren las instalaciones hasta con un simple aguacero indican que Corominas Pepín está en lo cierto al advertir sobre la fragilidad de las construcciones públicas. Ahora mismo el Ministerio de Educación ha tenido que disponer de varios millones de pesos para corregir los vicios de construcción en el liceo Manuel Aurelio Tavárez Justo, en Villas Agrícolas. Para colmo inaugurado hace poco. De lo que se trata es de tomar las prevenciones con medidas antisísmicas para evitar una desgracia. Corominas Pepín es un experto en esos asuntos, que goza de un bien ganado respeto profesional. Su recomendación no es con la finalidad de criticar ni sacar ventajas, sino de prevenir consecuencias peores frente a un temblor de tierra de gran envergadura.

