Dos asociaciones empresariales han advertido que en la población prima la desconfianza a causa de la dispersión y la falta de articulación institucional. Los ejemplos que citan la Federación de Asociaciones Industriales y la Asociación de Empresas Industriales de Herrera son como para reflexionar sobre el curso de la nación. No se puede negar la crisis en el desayuno escolar ni en el Seguro Médico para Maestros (Semma), que la gente atribuye a conflicto de intereses, lo mismo que la controversia entre la Superintendencia de Bancos y el Instituto de Protección de los Derechos del Consumidor (Proconsumidor). Pero como muestra se trata sólo de un botón. Los empresarios Wadi Canó Cabral e Ignacio Méndez señalan la impotencia y desconfianza que ha generado el hecho de que no se haya avanzado ni un metro en las medidas contra la corrupción. El Gobierno parece no darle mente a un creciente malestar social, que tiene muchos otros ingredientes, entre los que figuran los cambios repentinos en las reglas de juego. Es así.

