Más que enunciados para bajar tensiones para dinamizar la economía y proteger el empleo se necesitan pasos concretos, como la liberación de recursos que acaba de disponer el Banco Central. En medio de una crisis como la actual se imponía, para pasar de las palabras a los hechos, no sólo abaratar el crédito, sino darle más fluidez al circulante. Como la flexibilización del encaje legal constituía uno de sus principales reclamos se espera que la banca comercial reduzca los requisitos para financiar a los sectores productivos. Puede que haya algún aspecto que se preste a discusión, pero la medida, que complementa la reducción de las tasas de interés, es buena y necesaria para dinamizar la economía. Siempre, por supuesto, que los 10,500 millones de pesos anunciados por el gobernador del Banco Central, licenciado Héctor Valdez Albizu, no se queden en el aire, sino que lleguen a los sectores productivos. Las autoridades están llamadas a velar en ese sentido.

