Tantos inconvenientes para identificar las fuentes que sustenten un aumento de sueldo a los médicos nada bueno presagiaban. La realidad se confirmó con la propuesta del presidente de la Cámara de Diputados de que, por las dificultades que han surgido, se aplace hasta 2010 la demanda de reajuste salarial. Después de tantos compromisos y encuentros la sugerencia del licenciado Julio César Valentín se interpreta como una tomadura de pelo al Colegio Médico Dominicano. Dirigentes del gremio se resisten a creer que después de todas las garantías que se prometieron un legislador que siempre ha sido tan flexible y receptivo haya propuesto que se aplace la demanda hasta 2010. La realidad es que si el Congreso no estuviera tan subordinado al Poder Ejecutivo hace tiempo que hubiera encontrado los recursos para satisfacer la demanda de los médicos. No habría necesidad de gravar ni siquiera a las bancas de apuestas y menos a los otros sectores que se han barajado. Los médicos tenían que darse cuenta de lo que había, pero al parecer no querían dar motivos para que se les cayera encima, acusándolos de conflictivos e impacientes.

