Un mal momento pasó el presidente Michel Martelly, cuando un grupo de jóvenes lo agredió a pedradas mientras caminaba por los alrededores del destruido Palacio Presidencial, en Puerto Príncipe. La intempestiva agresión obligó al mandatario y a sus escoltas a correr para evitar ser alcanzados por una de las piedras. La seguridad de Martelly disparó al aire para dispersar a los agresores, comportamiento moderado que evitó una tragedia. A pesar de que el jefe de Estado haitiano ha tenido un desempeño aceptable, si se toma en cuenta la magnitud de los problemas que padece esa nación, gente desenfrenada intentó agredirlo, como si él fuera el culpable del drama que sufren los haitianos. La agresión contra Martelly recuerda una acción similar perpetrada contra el presidente Leonel Fernández a la salida del Palacio Presidencial en Puerto Príncipe. Tal parece que en esa zona operan turbas a las que no les agradan los presidentes. Ojalá que las autoridades haitianas esta vez identifiquen a los responsables de la agresión a pedradas contra un mandatario como Martelly, que hace todo lo que es posible hacer a favor de su gente.

