El jefe de la Policía, mayor general José Ernesto Polanco Gómez, ha justificado la ruidosa muerte del perseguido Angelo Jean Carlos de León, además de alegar que actúa apegado a los derechos humanos.
Al retar a que se le diga si hay un país que tolere que delincuentes y antisociales tiren a un policía y que éste se quede de brazos cruzados, Polanco Gómez ratifica la versión sobre el supuesto intercambio de disparos en que murió De León.
Como hay otras versiones, sobre todo la del director ejecutivo del Consejo Nacional de los Derechos Humanos, Nelson Gutiérrez, quien afirma que se trató de un crimen a mansalva, hay que esperar los resultados de la investigación anunciada por la Procuraduría General de la República para determinar la realidad. A diferencia de la afirmación del jefe de la Policía, Gutiérrez sostiene que el imputado por la muerte del coronel Pedro de la Cruz fue capturado cuando dormía en una casucha en un sector de Villa Mella y que no portaba armas de fuego. Al margen de cualquier juicio sólo se espera la verdad.

