Si los recursos del Ministro de Educación son insuficientes la cartera no se puede permitir el lujo de malgastar en botellas lo poco que recibe. Tiene que aprovechar su presupuesto al máximo, y de ahí que sea tan necesario y saludable el saneamiento administrativo emprendido por el ministro Melanio Paredes. No puede ser que una cartera llamada a jugar un papel tan importante en el desarrollo de la nación sea un antro de botellas y anarquía. Cualquier injusticia es lógico que se corrija, pero hay que apoyar la exclusión de la nómina de más de mil empleados y maestros que según Paredescobraban sin trabajar. Se habla de que entre los cancelados hay residentes en el exterior y otros que desempeñan otras funciones en el sector público. Paredes, quien ha exhibido una responsabilidad digna de imitarse en toda la administración pública, declaró que en una auditoría de personal se encontró de todo. Los cancelados serían más de mil. Con un sistema educativo por el suelo y con un presupuesto tan exigio los recursos jamás pueden emplearse en botellas.

