Ningún beneficio reporta a la Junta Central Electoral (JCE) la aparente escaramuza de colisión con el Gobierno que se habría iniciado con las declaraciones del presidente de esa institución, doctor Roberto Rosario, quien admitió que las relaciones entre JCE y Palacio no están en su mejor momento, lo que fue refutado por el Consultor Jurídico, doctor César Pina Toribio, quien expresó sorpresa porque Rosario no le participó de ese malestar.
El problema comenzó con la drástica reducción en la partida consignada a la JCE en el Presupuesto General del Estado 2013, lo que motivó que el Pleno de ese tribunal dispusiera de cancelación de personal, reducción de programas y cobro o incrementó de tarifas por otros todavía vigentes.
Lo conveniente sería que el doctor Rosario procure sensibilizar al presidente Danilo Medina sobre la situación de crisis económica que dice padece la Junta y que desde el Palacio haya una mayor comprensión y disposición de participar en la solución del problema. Plantear crisis en las relaciones Gobierno-Junta no parece vía que conduzca hacia la avenencia. Lo mejor sería que ambas partes se acerquen a un punto medio.

