La Junta Central Electoral (JCE), cuyo presidente ha tronado sobre la incidencia del narcotráfico en el actual proceso, tiene todavía una papa bastante caliente con la depuración de los candidatos. Se habla de que entre los postulantes han sido detectados algunos vinculados al narcotráfico y otros ha solicitado en extradición por Estados Unidos. El propio presidente de la JCE, Julio César Castaños Guzmán, había alertado que el uso de los recursos públicos y la incidencia del narcotráfico formaban parte de los problemas más espinosos del actual certamen. Máxime porque se dice que algunos de los cuestionados han sido postulados por el oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Los problemas plantean un serio desafío para un tribunal que ha garantizado transparencia y confiabilidad en los resultados. Hasta ahora ha primado el silencio, pero se insiste en que la Junta fue apoderada de una relación con nombres y apellidos de los candidatos que estarían ligados al narcotráfico o pedido en extradición por Estados Unidos.

