Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

El misterio de la avioneta que habría sido derribada o que se precipitó próximo a la Saona ha puesto sobre el tapete los casos de los Tucano y de los radares que anunció el ministro de las Fuerzas Armadas, teniente general Rafael Peña Antonio. En tanto el trasiego de drogas parece incrementarse los costosos Tucano no se han sentido. Y los radares para vigilar el espacio aéreo que según Peña Antonio serían adquiridos en Israel tampoco acaban de llegar. La pregunta es qué ha pasado tanto con los aviones comprados a Brasil para combatir el narcotráfico como con los radares para detectar vuelos como el de la avioneta que habría sido derribada por un helicóptero del Ejército o que se precipitó en la Saona. A falta de información las especulaciones abundan al por mayor y detalle. De los Tucano se insiste en que estratégicamente no fue la mejor inversión, en parte por el elevado costo operativo, y de los radares que el problema está en que no se han hecho los desembolsos correspondientes. Ante el alud de drogas las interrogantes son obvias.

El Nacional

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