La semana que concluyó ayer ha sido fatídica para el mundo, que recibió un rosario de malas noticias encabezadas por el brote en territorio continental de un virus gripal mutante que ha causado decenas de muertes en México, atentados suicidas en Irak y Afganistán y el lúgubre presagio del Fondo Monetario Internacional de que la crisis económica global se agrava en vez de aliviarse. El director gerente del FMI, Dominique Strauss Kahn, ha advertido que lo peor de la crisis financiera mundial aún no ha pasado, y vaticinó que aún hay que aguardar meses terribles. España supera ya los cuatro millones de desempleados, la cifra más alta en toda su historia Por primera vez en la historia. Entre enero y marzo se perdieron 802 mil puestos de empleos. Los primeros cien días del presidente Barak Obama no fueron suficientes para recargar a los estadounidenses de optimismo, aunque se señala el incremento del crédito bancario y la reducción en las pérdidas de General Motor como signos alentadores en la lenta recuperación económica de Estados Unidos. Al presidente del Paraguay no le ha ido bien en términos personales al revelarse que tuvo más hijos durante su época de sacerdote, lo que ha creado una crisis política en esa pequeña nación suramericana. Aquí sigue la rumba para baile, a pesar de todas las noticias y presagios brumosos.

